sábado, 23 de febrero de 2013

Sin rodeos

Hoy voy a ser simple y sin rodeos. Estoy cansado de que la gente se aburra de mí. Estoy cansado de que las oportunidades se vayan volando. Aunque me digan a veces eso -no, no digas eso...sos muy copado y buena onda...sos genial...- no lo creo y creo que capaz la distancia me hace jugar carreras con mi cabeza.
Ultimamente me siento desagradable y olvidable, no se porqué lo siento, pero puedo intuir el comportamiento opuesto. Ya no es como antes, ya no es como antes...

domingo, 17 de febrero de 2013

Causalidad

Eso fue lo que paso...

Un día mis sentidos se alborotaron, y mi garganta se ahuyentó. Un árbol frágil aguardaba cerca nuestro y me quitaba con suavidad la parte más complicada del disfraz. Nunca debí pedirle que me lo quite, pero lo hice. Sí, por puro y desinteresado impulso. Pero valió la vena ver a los océanos danzar con las gaviotas, escuchar las sinfonías de las bocinas y contemplar el exceso de claveles en el aire. Perdón, pero me corrijo, pero las flores no flotan... pero la magia, en cualquier instante sin predeterminación alguna,  puede  hacer que lo imaginario cobre vida. No existen los límites para nuestro impulso y no deben existir moldes para los momentos vividos.
Modelar es una gran virtud que pocos saben utilizar, y moldear es un patrón que todos utilizan en corriente continua.

domingo, 6 de enero de 2013

Vivir más, pensar menos.

Muy loco fue empezar el gimnasio después de tormentas y penurias incesantes, además del estado físico insignificante.
Primero empezé con la cinta, desplazándose como una catarata, sin tiempo a detenerse, salvo por el interruptor puesto en -off-. Y siguió ese festival de salud en mi cuerpo pero primordialmente en mi cabeza. Luego seguí con pesas, y aunque duelen bastante, descargan toda la ira que pude llegar a tener. Noto que el cambio es proporcional al tiempo dedicado, y que la mente sale por la ventana a veces. Después vuelve, pero que pase eso en medio de la sesión de complementos es fantástico y necesario.

martes, 1 de enero de 2013

New year simmetry

No suelo decir lo que presiento, pero capaz esta ocasión me lo obliga. Los cambios a veces están predestinados en cada uno, casi como si estuviesen escritos. Yo creo que son como bosquejos de un cuadro a punto de ser presentados. En este capítulo, página 1 de 365, nos situamos debajo de muchas incertidumbres que nos hacen dudar del curso de la corriente. No obstante, creo que el gran cambio está por llegar. Lo presiento, no lo reniego y está presente entre todos nosotros. La divina simetría puede ser un generador, o capaz sea la capa de ozono. Eso no lo sabemos, es tan volátil como el destino. Pero no era que se iba escribiendo y que cada persona tiene…bueno, eso es a gusto personal. Solo sé que el cambio se avecina y punto aparte. Todavía falta mucho para decir punto final.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Revancha vol.1

Quien dirá que capaz el fin del mundo habrá azotado nuestras condenadas cabezas, pero no. Todo sigue su curso normal. Robos, violencia y prostitución de cerebros, eso el lo que va. Pero no es a lo que voy, por lo menos en este instante.
Me remito a recordar lo que sentía y sentí durante el año respecto a muchas dolencias: miedo a que sean eternas, incluso post mortem. Pero el miedo es el generador o "degenerador" en esta unidad llamada Nino. A lo largo, me di cuenta que luché mucho por seguir una carrera, dejando de lado otras a pesar de los obstáculos e imprevistos; que a pesar de dormir en aulas y plazas, de tener que alimentarme de cualquier cosa, de estudiar afuera de mi "casa" me movía ese espíritu esperanzador de "querer ser". Ahí me di cuenta que "no poder" es posible gracias al generado propio. Dejé de creerle al miedo entonces, pero es ahí cuando ya estaba por encima mío; y entonces tuve instantes dubitativos, al borde de dejarlo todo, para siempre. Ver a las garras del demonio que atraviesan tus cabellos, tus manos, y no te dejan soltarte es tenebroso. Es capaz la peor situación que jamás haya vivido, pero pasó y gracias a las estrellas no fuí arrastrado hacia ese pantano. No dejé que me ganen de mano, ni que declaren un entierro anunciado. Al pasar trágicos momentos luchando con mis fuerzas y las narices frias y rotas, quedé completamente abatido. Nunca había sentido esa desazón hasta el punto de no tener ganas de querer caminar. Pero llegó un angel, y me prohibió que sea como los demás y siga en el ruedo. Me dijo: "No tengas miedo, sos un príncipe que has sido muy castigado. Pero no dejes que el viento de tumbe, hazlo por vos, por los que querés. Recordá que hay mucha gente que te quiere aunque no lo sepas". Fue renovador. Supe que aunque no sea la celebridad más importante, o el ingeniero más destacado, voy a se uno de ellos. Con todas las ganas de vivir cada día como si fuera el último...

Revancha (preludio)

El año actual que cede ante una puerta cerrada que apunta a ser forzada y destrozada, del metal más duro y rabioso, para dar a luz a una nueva etapa llena de ecos e incertidumbres. ¿Será esta una excepción a la regla, o demostrará que es vulgar y corriente como los demás hermanos suyos?

domingo, 16 de diciembre de 2012

Atrás, muy atrás, demasiado atrás...

Es muy extraño pero acabo de comprar la segunda parte de Psicosis. Sí, tal cual lo escucharon. Y a veces veo que pienso estar como en un momento como Norman Bates, totalmente recuperado, pero luego denoto que no es así. O al parecer el entorno me lo hace saber, o a la larga se demuestra por inducción matemática, para todos los equis pertenecientes a los reales. Nunca pienso en la consecuencia que puede tener una simple palabra o frase, que utilizada en determinado contexto puede ser pólvora a punto de ser detonada. Volviendo al inicio, empecé a identificarme mucho con ese Norman que no sabe para dónde patear. Corriendo dónde lo lleva su instinto, pero siendo racional a la vez, siguiendo los procedimientos que dicta su conciencia. No se como reaccionan los otros seres a partir de tales hechos, pero yo les digo: somos distintos, algunos ni son ni serán lo que pretenden querer ser. Estamos rodeados de obstáculos de los cuales debemos correr con astucia y resistencia para no perdernos a mitad del sendero; y capaz que lógicamente uno no entiende nada de lo que escribo pero no me importa un rábano lo que piensen. A todo esto, Norman sigue huyendo, yo sigo huyendo. Pero creo que en un punto no coincidimos: en que él no tiene límites ni fronteras ni complejos y yo sí...