sábado, 29 de septiembre de 2012

Aquí estoy. ¿Estoy?

Si, lo sé. Cuanto más me preocupo me arrugo. Es muy relativo el bienestar cuando se trata de uno mismo. Es anoréxico a veces. Siempre trato de darle un sentido a esta vida, pero tengo miedo de caer, de tropezar otra vez. Capaz que debiera consultar con mi oráculo antes de salir de mi casa. O con mi psicóloga. La semana pasada hablamos mucho de esto y de lo que a veces dejo por los problemas... y analizé y pude comprobar que Yo, Nino: ¿Pongo los problemas en un pedestal antes que a mi propia vida? La respuesta es sí y no a la vez. Porqué temerle a ser feliz, a amar con libertad, a decir que no, a trazar un fin... pero retrocedo y cedo aquello que se llama "VERGUENZA". La tuve dentro mío todo lo que pude hasta que un día salió. Por suerte salió. Y se encaminó hacia otro rumbo, golpeándome de improvisto con la vida misma en forma de roca. Mareado, me levanté y comprobé que es cierto y que mi primer amor tenía razón
: "date cuenta que la vida no es una película", decía con total coherencia y sensatez. Y tal vez que tiene razon ahora, pero no va a ser por mucho tiempo. Hasta que dios me separe...¿me separe de quien?

No hay comentarios:

Publicar un comentario